Temo que no nos libramos de Dios, porque creemos todavía en la gramática - Friedrich Nietzsche



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La niebla. Compañía Tras el Trapo
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La niebla, historia de una representación
Vídeo de un fragmento de La niebla
Álbum

 

 

 


La niebla, historia de una representación

Por Javier Padilla, miembro de la compañía Tras el Trapo Teatro

 


La idea de llevar a los escenarios La niebla viene de lejos. Allá por el año 2004 decidimos trabajar con poemas, encarnarlos en imágenes que transmitieran aquello que en cualquier recital poético al uso se pierde en el camino. Tras barajar diversas opciones dimos con La niebla, un extenso y profundo poema escrito magistralmente por nuestro paisano José Mateos, lleno de fuerza y con una poderosa imaginería lírica. Además de estar considerado por parte de la crítica especializada como uno de los poemas más importantes de los últimos años.

 

Oscuro y luminoso al mismo tiempo La niebla nos daba la oportunidad de recrear ese viaje interior por los límites nebulosos de la memoria y la experiencia. Elegido el texto, ahora nos era de capital importancia encontrar a un director que supiera traducir la palabra en acto. Lo teníamos, al igual que al autor, cerca. Gaspar Campuzano, miembro fundador de la compañía La Zaranda era nuestro hombre. Tras seducirlo con la idea, Campuzano se involucró de lleno en el proyecto. Debido a compromisos coyunturales con su compañía, el proceso de creación se fue postergando. Casi con cuenta gotas, La niebla fue cobrando forma, hasta que el año pasado, al fin, el verbo se hizo carne.

 

Con una economía de elementos casi espartana, la puesta en escena de La niebla es una profunda reflexión sobre la experiencia  y la existencia, que ahonda en los recovecos y resortes más recónditos de la memoria y el alma mediante la palabra. Una digresión atemporal sobre las eternas cuestiones, que como un prurito pertinaz, atormentan al ser humano: la vida, la muerte, el amor o la fe.

 

La niebla está interpretada con convicción por Ana Oliva, María Duarte y Salvador Valle, actores encargados de clamar a tres voces el soliloquio interior que propone su autor.

 

El pasado mes de enero La niebla fue presentada en el XXI Festival de Teatro La Alternativa, histórico certamen de teatro que se viene desarrollando en la Sala Triangulo de Madrid. Con buena acogida de público y crítica, esperamos continuar con nuestro periplo por la geografía nacional llevando las palabras, el poema de José Mateos, a un mayor número de personas. Creando afición por la poesía en este mundo cada vez más prosaico.


 

 

 


Vídeo de un fragmento de La niebla

 

 

¿QUIÉN SABE LO QUE VUELVE Y LO QUE ACABA? 
¿Quién sabe lo que acaba o permanece, 
lo que termina cuando nada empieza 
sin que terminen tronos, templos, rosas? 
¿Quién sabe qué misterio es una vida 
vaciada en un papel, letra por letra?

Los cuervos, por ejemplo, en las ruinas
picoteando aquel dibujo hermoso,
un día de excursión, hacia Bembibre.
La liebre destrozada en la cuneta.
En la orilla los ojos del pez muerto
—sus branquias en la arena—, y el membrillo
que en otoño se pudre al pie del árbol
son señales ¿de qué?, signos ¿de qué?
¿Y qué mensaje oculta, entre avenidas
de tierra blanda y lirios en macetas,
la fuente que repite: nunca, nunca?

En el jardín las hojas de aquel chopo
temblando al sol las tardes de septiembre
daban sombra al poema, al libro abierto.
Y al levantar los ojos, cuánta calma.
Y cómo hablaban entre sí las nubes 
viajando juntas, lenta, mansamente, 
fuera de horario, en otro sin medida. 
¿Eso es noticia de una Ley más justa? 
¿Eso es amor, piedad, presentimiento
de que escondido tras el muro blanco 
hay más de lo que sabe el que más sabe?

¿Dura en alguna parte ese otro mundo 
que se insinúa en la quietud del tiempo?
¿Dura en el árbol vivo el sol de otoño?
¿Duran sus hojas que dan calma y sombra
al que se sienta a amar y a leer la vida?
Y en el hueco que aprietas ¿dura el aire, 
como duran, muriéndose en nosotros,
en los que estamos vivos, nuestros muertos?

Si esta tarde se va porque regresa,
si no termina de irse nunca el agua
del río en sombra entre los blancos álamos,
si aún ves la estrella cuando ya no existe,
si pasa el viento y torna en cada esquina
borrando huellas, despertando olores
que son versos, son sitios, son imágenes,
…

                         (de La niebla, José Mateos, 2003)

 



Álbum

Por Aitana Guzmán Heredero

 

 

 



 

 

 

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